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Robótica social en nuestro entorno made by Asseco

Primera Ley de la robótica: Un robot no hará daño a un ser humano ni, por inacción, permitirá que un ser humano sufra daño. 

Segunda Ley de la robótica: Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley.

Tercera Ley de la robótica: Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.

Estas tres leyes elementales de la robótica, enunciadas por el escritor y científico Isaac Asimov en 1942, se han cumplido a rajatabla en todos los ámbitos de implantación de robots desde entonces. 

Siempre hemos asociado a la robótica con la industria en su faceta de producción y manufactura o en su vertiente colaborativa prestando servicio a las personas, pero siempre en un ámbito más bien industrial. Sin embargo, estamos viendo en los últimos años un florecimiento inusitado de los robots en labores puramente sociales, de asistencia personal e incluso de entretenimiento y ocio para el deleite y servicio de los seres humanos.

Es muy frecuente oír hablar sobre cómo los robots sustituyen a las personas. Sin embargo, la realidad es que los robots nos ayudan y complementan (no nos sustituyen) haciendo nuestra vida mucho mejor, liviana y segura.

Actualmente, existen muchos modelos de robots Funcionando con Wi-Fi y 4G/5G con fines sociales dotados de una amplia panoplia de sensores e inteligencia artificial, de forma que toman sus propias decisiones a la hora de abordar un recorrido desde un punto origen a otro de destino. Escanean su propio entorno generando un mapa del lugar donde se desenvuelven, sobre el que se incluyen puntos de parada, recogida y descarga de todo tipo de enseres. Estos puntos pueden ser modificados, con total libertad, en función de las necesidades.

Igualmente son capaces de identificar a las personas por reconocimiento facial, incluso con mascarilla higiénica puesta. De hecho, son capaces de identificar incluso nuestras propias emociones con una asombrosa precisión. Es por tanto que hablamos de robots con capacidad de comunicación, en lenguaje natural como nosotros mismos, de forma que se consigue una empatía con las personas muy bien aceptada por todos. Máxime si les dotamos de aspecto antropomórfico.

Muchos estudios confirman que los humanos sentimos mucha curiosidad a la hora de interactuar con los robots. Estamos expectantes acerca de cómo se comportará el robot con nosotros y eso hace que tengamos más predisposición a la colaboración.

Estos robots sociales están dotados de capacidades muy avanzadas en materia de Machine Learning y Análisis del Dato que les hace especialmente útiles y apreciados en los entornos más diversos. Podemos poner ejemplos en entornos como:

  • Hoteles.
  • Restaurantes.
  • Parques temáticos.
  • Centros comerciales.
  • Eventos corporativos de cualquier índole.
  • Exhibiciones y Museos.
  • Centros culturales, escuelas y universidades.
  • Hospitales.
  • Residencias de ancianos.
  • Guarderías y Ludotecas infantiles.
  • Polideportivos.

Imaginen que acuden a un hotel y un robot les recibe haciéndoles un perfecta bienvenida ofreciendo, en su propio idioma, el check-in al establecimiento, generación de la llave electrónica, acompañamiento a su habitación portándoles el equipaje y además pudiendo descargarse en pocos segundos una aplicación de forma que este robot sea su asistente personal a su entero servicio. Con ello, podrán en cualquier momento solicitar cualquier servicio del hotel, ya sea alimentos, prensa, modificar su reserva, gestiones varias o pedir una toalla limpia. ¿No es maravilloso?

Estas capacidades de los robots se amplían al ser capaces de detectar, por ejemplo, nuestra temperatura corporal, nivel de estrés, situación de alegría o tristeza, nivel de sudoración o nivel de atención de forma que les permiten adaptar su comportamiento y nivel de interacción. Es decir, se comportan de una forma u otra en función de nuestro de estado físico y anímico.

Estas capacidades en el ámbito de la gestión hospitalaria son muy beneficiosas. Los robots sociales pueden entregar a los pacientes sus medicinas con total precisión o sus alimentos en la cantidad, calidad y hora prescritas. Además, al tener capacidad de interacción, se ha demostrado que mejoran en gran medida la calidad de vida y ánimo del paciente, disminuyendo el nivel de ansiedad, especialmente importante en niños y ancianos.

Y, por si fuera poco, aprovechando su capacidad de detección de nuestro estado, los robots ayudan al personal médico a elaborar mejores diagnósticos y tratamientos médicos con una precisión extraordinaria. No sustituyen al personal facultativo, pero sí le ayudan enormemente. Estamos ante una tecnología revolucionaria. Además, gracias a sus algoritmos de inteligencia artificial pueden gestionar y tramitar todo tipo de historiales médicos asegurando la calidad y veracidad de la información con la plataforma de Blockchain especialmente desarrollada por Asseco. Todo ello de una forma segura y encriptada con nuestra mejor CiberSeguridad ante cualquier ataque malicioso interno o externo.

Al mismo tiempo, se reconoce en los robots una labor distractora y de entretenimiento que no sólo beneficia al paciente sino también a sus familiares. Se crea un vínculo psicológico muy importante que ayuda a mejorar considerablemente la estancia de los pacientes en el hospital. Este último caso de uso es especialmente relevante en residencias de ancianos, donde las personas muchas veces presentan serias carencias afectivas.

En lugares con gran afluencia de público como puedan ser centros comerciales, aeropuertos, locales de congresos o eventos, polideportivos, centros culturales o museos, la robótica social también se despliega de una forma muy potente. Entre los servicios que nos proporcionan destacan:

  • Vídeos o imágenes promocionales a través de su pantalla táctil con todo tipo de contenido informativo. Muy relevante en el sector turístico.
  • Reconocimiento facial e interacción con clientes en distintos idiomas.
  • Reserva de medios de transporte urbanos, nacionales o internacionales.
  • Gestión e impresión de facturas, tickets, billetes o tarjetas de embarque.
  • Plataforma de pago de cualquier servicio.
  • Contacto con cualquier persona de la empresa en remoto.
  • Indicación a clientes de localización de instalaciones (cafetería, servicios…)
  • Notifica a la policía en caso de presencia de un elemento sospechoso o de riesgo.
  • Desplazamiento autónomo para acompañar a usuarios por distintas zonas. Función de acompañamiento, seguimiento y asistencia.
  • Aviso a personal médico urgente en caso de necesidad (ataques cardíacos, desmayos, accidentes, etc.).

Además de estos importantísimos servicios, los robots nos ayudan a controlar aforos, a preservar distancias de seguridad entre personas o a medir nuestra temperatura corporal ayudándonos a preservar las más elementales medidas de higiene en entornos difíciles.

Hasta tal punto llega su interacción y colaboración con los humanos, que incluso nos posibilitan, estando nosotros en un lugar muy remoto, estar tele presencialmente en un evento o reunión. En Asseco, tenemos modelos de robots que se conectan con la URL de un usuario mediante correo electrónico y permiten que este usuario maneje el robot a distancia desplazando el robot como si estuviera in situ ahí mismo. Es como si pudiera recorrer una estancia de forma real. Con ello, las personas pueden comunicarse de una forma mucho más fluida. Una aplicación que está teniendo gran repercusión en hospitales, residencias y reuniones internacionales.

Si esto es ya de por sí muy innovador, les ofrecemos la posibilidad de integrarlos con asistentes holográficos creando nuestros propios avatares conectados a realidad virtual para que la experiencia sea aún más epatante.

Desde ASSECO les ofrecemos una extensa gama de modelos de robots sociales que le permitirán:

  • Todo tipo de entrega de enseres en cualquier entorno (delivery robots).
  • Tele presencia con sus familiares, colegas profesionales, proveedores y clientes.
  • Interacción y guía informativa.
  • Asistencia presencial y remota a las personas.
  • Desinfección de cualquier lugar por chorro o por rayos UV.

Esta última aplicación es especialmente interesante ya que nos permite de una forma completamente autónoma y automática la desinfección del aire ambiente y el suelo transitado, mediante rayos UV. Conseguimos un nivel de desinfección del 99,99%, es decir, prácticamente esterilización total de una forma muy eficaz y rápida. Una habitación de 25 m2 queda limpia en 15 minutos, por ejemplo. Los principales campos de aplicación están en hospitales, residencias, oficinas, escuelas, universidades, centros comerciales y centros culturales y deportivos.

Nuestros casos de uso abarcan desde fábricas de producción de automóviles (OEMs) de las principales marcas establecidas en Centroeuropa, hospitales robotizados en el norte y este de nuestro continente, parques temáticos en el Levante español y miles de hoteles en países tanto europeos como asiáticos.

En resumidas cuentas, en Asseco ofrecemos a nuestros clientes una experiencia tecnológica muy novedosa de forma que como principales ventajas destacamos: 

  • Gran seguridad para el gestor y el usuario.
  • Mejora sustancial de la experiencia interactiva.
  • Importantes ahorros de costes y aumento de beneficios, disminuyendo los costes laborales y de gestión.
  • Disminución del tiempo de operación.
  • Sin modificación en la infraestructura del entorno.
  • Gran imagen de marca.

El valor añadido que les presentamos con nuestra robótica social es el de una tecnología inteligente, innovadora y segura. Su manejo es muy fácil y el robot estará siempre en un régimen de trabajo 24/7/365. 

Cumpliendo estrictamente la primera Ley de la Robótica, su robot social siempre estará a su servicio y a su orden, preservando su bienestar en todo momento.

Santiago Ferrer Jover

Head of Industry

Asseco Spain


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